Recorriendo Guadalajara a través de sus sendas

Hayedo de Tejera Negra, una explosión de colores

Guadalajara es una tierra de contrastes, de lugares que por su belleza les hacen ser únicos; si hablamos de paisaje monumental encontramos un buen número de iglesias y ermitas románicas que pueblan toda la geografía provincial; o bien de gastronomía con restaurantes donde el comensal recibe un trato excelente y la calidad en algunos casos es de primera categoría; o de cultura y tradiciones, con botargas, danzantes, caballadas, fiestas que enriquecen esta tierra y por último si hablamos de paisaje medioambiental, la provincia cuenta una gran riqueza y destaca por supuesto el Alto Tajo, las tierras de Molina, los campos de lavanda de la Alcarria en Brihuega, las sierras, los embalses de Entrepeñas y Buendía y por supuesto el Hayedo de Tejera Negra.

Tejera Negra forma parte del PN de la Sierra Norte de Guadalajara y se encuentra situado al noroeste de la provincia en la vertiente este del macizo de Ayllón (Sistema Central), limitando con la provincia de Segovia. Se ubica en el término municipal de Cantalojas, formando parte del monte 1.027 propiedad de la JCCM.

En 1974 fue declarado Sitio Natural de Interés Nacional y en 1978 Parque Natural. Actualmente se encuentra integrado dentro del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, declarado en el año 2011.

Está incluido en la Red Natura 2000 como “Zona de Especial Protección para las Aves” (ZEPA) y “Lugar de Interés Comunitario” (LIC) (ES0000164 “Sierra de Ayllón”).

La importancia de este hayedo no reside en su extensión sino en su localización, en el centro peninsular, pues los hayedos son más característicos de las montañas húmedas situadas más al norte

Podemos decir que Tejera Negra junto con el de Montejo de la Sierra en Madrid, y el de La Pedrosa en Riofrío de Riaza (Segovia, seguramente constituyeron un gran hayedo del que solo quedan diseminados estos tres restos.

Al paraje se accede desde el pueblo de Cantalojas. Hay que tomar una pista asfaltada que nos conduce primero al Centro de Interpretación del Parque (situado a 2,5 kms), y que después de un tramo asfaltado hasta el puente pasa a ser de tierra hasta llegar al aparcamiento del Parque (a 8 kms).

Si se quiere visitarlo es conveniente hacer una reserva de plaza en el aparcamiento a través de la web de http://agricultura.jccm.es/parques/forms/parqf001.php. en caso de no tener reserva se puede realizar la visita a pie, pero la ruta es más larga.

El visitante recorre los ocho kilómetros por una agradable pista con extraordinarias vistas del río Lillas que junto con el Zarzas y el de la Hoz vierten sus aguas al Sorbe. Una vez en el parking donde dejamos el coche hay una buena fuente para aprovisionarnos de agua y comenzar nuestra ruta. Desde aquí nos proponen realizar la Senda Carretas que es una ruta corta de apenas unos seis kilómetros que se interna pronto en el corazón del parque.

Tras dejar a un lado un pinar de repoblación, la senda sube y baja, se acerca y se aleja del río hasta que llega a un puente donde cruza el arroyo de las Carretas, que da nombre a la ruta e inicia una esforzada subida a Mata Redonda. Por el camino, las hayas se nos ofrecen de colores rojo y amarillentos; el contrate con los rayos de sol es impresionante, pero sin lugar a duda un día nublado, de frio y de neblina es el mas apetecido para hacer fotografías y disfrutarlo. Por esta senda que asciende encontramos rincones bucólicos que hacen las delicias de los muchos fotógrafos que se acercan al parque a plasmarlo en bellas instantáneas.

Mata Redonda es un espléndido mirador donde se divisa todo el valle del Lillas presidido por la mole pétrea de La Buitrera de 2.045 metros, que en muchos momentos del invierno podemos contemplarlo nevado.

Tras deleitaros en este soberbio mirador, continuamos la ruta siguiendo por la senda que esta perfectamente macada y señalizada, no tiene pérdida y de nuevo entramos en el corazón del hayedo. Dependiendo del momento en que lo visitemos en otoño, algunas hayas están más amarillas que otras.

El Tejo Milenario nos espera, es el único que hay en el entorno y en especial en estas latitudes y merece la pena detenernos un rato para contemplarlo y admirarlo, también tenemos la obligación de protegerlo.

Poco después, por un ancho camino alfombrado de hojas y escoltado por hayas centenarias que se yerguen hacia el cielo gris y plomizo, aparece un cruce de caminos; para seguir disfrutando del parque recomendamos continuar a la derecha hasta el collado del Hornillo y de nuevo regresar al mismo cruce para descender por el camino de la Senda Carretas que nos lleva de nuevo al aparcamiento.

El parque tiene también otra ruta marcada, la del Robledal, de unos 17 kilómetros y señalizada en verde que parte desde el propio centro de interpretación. Desde el collado del Hornillo hasta el aparcamiento va junto a la senda Carretas, posteriormente regresa al centro por una senda que recorre el valle junto al Lillas.

También los ciclistas pueden recorrer el hayedo por una ruta diseñada y marcada en rojo de unos 21 kilómetros y circular con inicio y final en el centro de interpretación la entrada del espacio protegido

Mas información sobre las rutas que se pueden realizar: RCGU-06: Cantalojas. Por el Hayedo de Tejera Negra

En este enlace te puedes descargar un mapa y un folleto del espacio natural.

(Texto, fotos y vídeo publicados en el digital henaresaldia.com)

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