Nos vamos de castillos (I): Ruta de la Alcarria

Castillo de Zorita de los Canes

Castillo de Zorita de los Canes

Este verano raro en el que hacemos más turismo de interior, turismo de un día y y sobre todo cercano, lo que nos nos permite descubrir lugares recónditos de la provincia: nos vamos de castillos

Las tierras de Guadalajara, situadas en plena meseta, están salpicadas de numerosos castillos, fortalezas o torres vigías que sirvieron para marcar y defender el territorio, principalmente en plena Edad Media. Muchas han desaparecido, otras siguen en pie en mayor o menor medida, y otras, como a las fortalezas de Sigüenza y Torija se les ha dado un uso y disfrute.

Guadalajara en tierras de Castilla es tierra de Castillos, en los próximos reportajes vamos a descubrir nuestros castillos, que forman parte de nuestra historia.

Sobre los castillos de Guadalajara se ha publicado mucho y bien, por lo que remitimos al lector a esas publicaciones que se pueden encontrar en librerías; nuestro artículo solo pretende ser una guía de viaje.

Situación en el mapa

Torija

Torija se encuentra al inicio de la meseta alcarreña, en el camino de Aragón y al final del valle de Torija. Al llegar a la localidad vemos la imponente mole de la fortaleza.

En el centro del pueblo, junto a la plaza mayor y el ayuntamiento se encuentra el castillo. Actualmente es propiedad de la Diputación Provincial de Guadalajara que es quien se encarga de su uso y mantenimiento; alberga el CITUG (Centro de Interpretación de la Provincia de Guadalajara), así como el Museo del Libro “Viaje a la Alcarria” de Camilo José Cela, único en su género en España, y dependiente de la Diputación Provincial de Guadalajara.

Museo del Libro “Viaje a la Alcarria” de Camilo José Cela

Museo del Libro “Viaje a la Alcarria” de Camilo José Cela

Es un edificio de planta cuadrangular con tres torres cilíndricas en sus esquinas, situándose la torre del homenaje en la esquina del sudeste.

Durante la guerra de la Independencia el edificio fue tomado por el general Hugo (padre de Víctor Hugo) y posteriormente fue reconquistado por Juan Martín, “el Empecinado”, quien al abandonarlo y para que no sirviese de refugio posterior a los franceses, lo dinamitó.


Fuentes de la Alcarria

De Torija nos vamos a Brihuega y de camino nos encontramos, un poco separado de la carretera, la pequeña localidad de Fuentes de la Alcarria, al borde del valle del naciente rio Ungria.

Por su situación se convirtió en un fuerte bastión guerrero y defensivo en la comarca, levantándose un castillo con un gran torreón y patio de armas. De su pasado amurallado sólo quedan algunas ruinas y la puerta fortificada de entrada a la villa.

Más sobre Fuentes de la Alcarria en el capítulo 43 “Visitar Fuentes de la Alcarria, un pueblo sorprenderte” del libro “101 cosas que hacer en Guadalajara“, de Raúl Conde y Ángel de Juan.


Brihuega

Brihuega, el jardín de la Alcarria, a pocos kilómetros de Guadalajara es una de las poblaciones de la provincia que más está creciendo exponencialmente el turismo, quizás parte de la culpa de eso la tenga el Festival de la Lavanda que tiene lugar en el pueblo y en la comarca durante el mes de Julio.

Para el turista que visita Brihuega encontrará muchos atractivos, con iglesias como las de San Miguel o San Felipe, monumentos, callejuelas, la plaza de toros, sus puertas de la muralla como la de La Cadena o la de Cozagón o la puerta de la Guía, sin olvidar las cuevas árabes o el castillo de Piedra Bermeja que es el objetivo de nuestra excursión; situado en un extremo del pueblo, junto a la iglesia de la Virgen de la Peña y el pequeño parque de Santa María.

El castillo está siendo restaurado en la actualidad con pequeñas actuaciones y en su patio de armas esconde un bucólico cementerio.

Al estar en el mismo pueblo el acceso no es difícil y forma parte de las visitas turísticas que la oficina de turismo de la localidad suele realizar por el pueblo.


Valfermoso de Tajuña

Encaramado en lo alto del valle de Tajuña y a pocos kilómetros de Brihuega encontramos la localidad de Valfermoso de Tajuña. Su castillo fue considerado una fortaleza esencial para la defensa del curso medio del Tajuña, y se encuentra construido sobre en un espolón calizo dominando el valle.

Aún hoy se conserva aljibe del siglo XVI, mandado construir por el conde de Tendilla en el s. XVI, formado por una habitación de diez metros de largo, erigido con sillería, y dos bóvedas apuntadas separadas por una arquería de columnas con fuste liso y que aún es visitable.


Pioz

De camino a la Alcarria Baja, en el llano, se nos aparece de frente la silueta del castillo de Pioz, grande, imponente y que ya se intuye que debido de tener importancia en lo largo de la historia.

A extramuros del pueblo se encuentra la fortaleza. Toda ella rodeada por un foso de unos tres metros de profundidad y que vemos en todo su perímetro. Podemos admirar el castillo desde todos los ángulos, ya que podemos rodearle.

Tiene planta cuadrada y en sus esquinas se dispusieron cubos, siendo el más alto y grueso el correspondiente al de la torre del homenaje. Estaba rodeado por un muro en el que se observan pequeños cubos en sus esquinazos. Todo él está recubierto por sillares de piedra.

En todas las torres esquineras se abrieron sendas troneras y saeteras.

Es una verdadera pena que el castillo esté en permanente ruina, cuando seguramente sea propiedad municipal y se deba de realizar una labor de mantenido y restauración para darle algún uso social y municipal


Zorita de los Canes

El castillo de Zorita de los Canes es, sin duda alguna, uno de los castillos más imponentes de la geografía alcarreña. Se encuentra situado en lo alto de un alargado y pedregoso cerro, desde el que se divisa la antigua ciudad de Recópolis, construida por el rey visigodo Leovigildo para su hijo Recaredo, en el año 578, y de donde proceden muchas de las piedras que conforman sus fuertes murallas, hoy en día desmochadas.

Zorita se encuentra situado en plena Alcarria Baja a orillas del Tajo, se convierte para el turista en un buen lugar de descanso con pequeña playa fluvial para los meses estivales.
El castillo fue sede de la orden de Calatrava tras la batalla de Alarcos, perdida por los cristianos bajo el mando de Alfonso VIII en 1195, ante los almohades.

Se puede visitar el interior del castillo que alberga en su patio de armas una pequeña ermita y seguramente será un castillo que nos sorprenderá. Si tenemos tiempo recomendamos acercarnos al cercano yacimiento de Recópolis a conocer las ruinas de una ciudad visigoda.


Anguix

De Anguix ya no queda nada, hoy en dia todo es una finca particular por lo que es muy difícil poder acceder hasta a la fortaleza.

Situado sobre un promontorio con los escarpes que van a dar al Tajo ya remansado en el embalse de Bolarque, solo queda visible la grandiosa torre del homenaje. El castillo es visible desde lejos, principalmente desde la entrada a la finca y por tanto no visitable.


Escamilla

La localidad de Escamilla se encuentra en la Alcarria camino ya de convertirse en Sierra; se trata de un pueblo sobre el que existe la leyenda del Manbrú de Arbeteta y el giraldo de Escamilla, pero eso es otra historia.

Este castillo fue construido sobre la parte alta del pueblo, en época andalusí como defensa de las vegas del Tajo y del Guadiela, y reconstruido entre finales del siglo XIV y comienzos del siglo XV como palacio señorial.

El edificio es de planta cuadrada y con tres torres circulares en las esquinas y la torre del homenaje cuadrada orientada al sur. Está construido en piedra sillar caliza, aprovechada en buena parte seguramente del desmantelamiento parcial de las murallas.

Su trazado viene dado por la forma del casco urbano, más alargado de oeste a este que de norte a sur. Tenía dos puertas de acceso, la de arriba junto al castillo y la de abajo junto a la calle de las Granadas. Un foso rodeaba la fortificación.


Arbeteta

Casi lindando con los confines del Alto Tajo, entre La Alcarria y La Sierra, se encuentra el pueblo de Arbeteta, encaramado al borde de un cantil con un castillo en lamentable estado.

La fortaleza, situada sobre el barranco que forma el arroyo de la Rambla, es un alcázar roquero de planta cuadrangular con una gran torre. La edificación interior corría sobre los muros, con un patio central en cuyo suelo se conserva un aljibe tallado en la roca.

La intención de sus constructores parece clara: la defensa de uno de los escasos pasos que atravesaban sobre el Alto Tajo y la serranía de Cuenca, comunicando esta ciudad –y a su extensa cabaña de ovejas merinas– con el norte de Castilla, especialmente con los pastos y las tierras sorianas y riojanas.

Se encuentra en estado de ruina consolidada. Su estampa de bravura se ha visto reforzada con una inteligente restauración llevada a cabo recientemente.


Cifuentes (Castillo del Infante Don Juan Manuel)

Cifuentes es cabecera de comarca situada en el centro de La Alcarria y es una localidad con interesantes vestigios para el turista como la iglesia del Salvador, con la bella puerta de santiago de estilo románico, fue construida a finales del siglo XIII sobre la base de otra iglesia prerrománica anterior.

El hospital y la ermita del Remedio se construyeron en el siglo XV. Destaca también los conventos de San Francisco y el de Santo Domingo, hoy dedicado a actividades culturales.

También casonas antiguas especialmente en el barrio de la judería, o la soberbia casa de los Gallos, y no olvidándonos de la castellana Plaza Mayor.

Al pie del castillo nace el río Cifuentes, el cual desemboca en el río Tajo tras pasar por Gárgoles de Arriba, Gárgoles de Abajo y Trillo.

El castillo es una Interesante fortaleza del siglo XIV, erigida por Don Juan Manuel, personaje dedicado por igual a la guerra y a la literatura y se alza sobre un altozano que domina la villa Condal de Cifuentes.

De planta cuadrada, el castillo tiene cinco torres, de planta cuadrada y circular y pentagonal la del homenaje. Sobre la puerta de acceso al castillo permanece aún el escudo de Don Juan Manuel, dos brazos alados con espadas y dos leones.

La torre del homenaje tiene un arco apuntado en su puerta, que da acceso a la estancia con bóveda de piedra y nervios que se cruzan en su centro. La escalera de caracol, al fondo, da acceso a la planta superior, con bóveda de ladrillo mudéjar. En la zona superior hay marcas de cantero.

Es muy posible que, en sus períodos de descanso entre guerras y disputas políticas, Don Juan Manuel escribiera su famosa obra El Conde Lucanor en el castillo de Cifuentes.
Actualmente está en un periodo de restauración para mantener sus muros.

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