Las lluvias nos han traído abundante agua, especialmente para los pantanos, Entrepeñas y Buendía lo necesitaban y gracias a estas lluvias ahora sobrepasan los 400 hm3, cantidad mínima, que como todos sabemos, ya se puede trasvasar. Ójala no lo hagan. También nos han traído agua para los secos campos de las alcarrias, las fuentes, los manantiales, los ríos y arroyos y también mucha nieve en las montañas. Sabemos que las altas cumbres de la Sierra de Guadalajara: el Ocejón, el Alto Rey, el Lobo, El Cerrón, el Santuy etc. y también las de la sierra de Madrid, que se alcanzan a ver desde Guadalajara, están cubiertas de una espesa capa de nieve, bueno será para la primavera. Este agua caída ha empapado tanto que ha provocado que las sendas y caminos estén completamente encharcados y bien que lo notásemos nosotros el pasado sábado cuando fuimos andando desde Horche a la Sierra del Picuzo y la ermita de la Virgen Dulce. Teníamos que marcar los senderos que estamos señalizando últimamente en el término de Horche, y salimos del pueblo con un frio que cortaba la respiración, pero bien abrigados no había problema. El problema vino después cuando caminábamos por un carril descendiendo hacia el valle, el camino estaba prácticamente impracticable, a largos charcos se unía el pegajoso barro arcilloso que se pegaba a nuestras botas, como se puede ver en la imagen.

Continuar leyendo