RCGU-77: Guadalajara, por el Cerro Palomar, Villaflores y el mirador de Santo Verde

DATOS DE INTERÉS
• Situación: La ruta discurre completamente por el término de Guadalajara.
• Cómo llegar: No tendremos que movernos de Guadalajara ya que la ruta se inicia en la Plaza de Santo Domingo. Para los que nos visitan desde fuera, se puede aparcar en las cercanías de esta plaza aunque es zona azul durante la semana y sin problemas los fines de semana. Google Maps: https://goo.gl/maps/LhRGWfvDFP9WrgGx8
• Distancia de la ruta: 16,400 km.
• Tipo de ruta: Circular. Apto para todos e incluso con niños.
• Tipo de firme: Transitamos por caminos en buen estado.
• Duración: El recorrido lo hacemos en unas 4,30 horas sin contar con las paradas.
• Época: Se puede realizar durante todo el año. Buena época primavera y otoño, en verano por el calor hacerla a primeras horas del dia. En invierno con las lluvias podría tener mucho barro.
• Cartografía: Hoja I del mapa 536 (Guadalajara), escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.

Rutómetro:
• Paisaje: Paisaje variado. Bonitas vistas de Guadalajara y todo el entorno desde el Cerro Palomar o San Cristóbal como también es conocido y también desde en el mirador de Santo Verde. Carrascas y encinas en el entorno de Villaflores. Paisaje cerealista en buena parte del recorrido.
• Puntos de interés: Destacan las ruinas del poblado de Villaflores. De la web Lista Roja de Patrimonio entresacamos el siguiente texto: «Su construcción fue encargada por María Diega Desmaissières y Sevillano, condesa de la Vega del Pozo y duquesa de Sevillano (1852-1916), personaje indispensable para comprender la evolución de la ciudad de Guadalajara a finales del siglo XIX, que dedicó su enorme fortuna a mejorar las condiciones sociales de los alcarreños pobres. El palomar, las viviendas de los trabajadores, la capilla y el edificio principal son obra de Ricardo Velázquez Bosco, uno de los más conocidos arquitectos de su época. Se ignora quién fue el autor del resto de las construcciones. El poblado se inauguró en 1887. Siguiendo las inquietudes sociales de la condesa se dotó, aparte de los inmuebles propios de la explotación, con una escuela, una capilla y ocho viviendas para los trabajadores. A la muerte de la condesa, los nuevos propietarios perderán interés por el conjunto, que iniciará un progresivo declive.
Consta de una casona principal, un gran palomar en forma cilíndrica, cuatro edificios de viviendas, dos pozos con noria y una pequeña ermita rodeada de un cementerio. Para la construcción de todos sus edificios se usó la mampostería de piedra caliza reforzado con el ladrillo visto y decoración de cerámica.

El edificio principal o casa de labor es el edificio de mayores dimensiones. De planta cuadrada, consta de planta baja y bajo-cubierta, y contiene un gran patio interior en el que se levanta un gran cobertizo. En la fachada principal del mismo se sitúa el portalón de acceso sobre el que destaca un alto frontón con la denominación de lugar, el escudo del propietario, un reloj y un campanil. En su interior se situaban dos viviendas, unas oficinas y la escuela. En las naves laterales y trasera se encuentran los espacios destinados a pajar, granero y cuadra. En este último destaca una estructura de madera volada que se habría empleado para soportar los camastros de los arrieros. El palomar es el edificio más sobresaliente del conjunto. Tiene planta circular y dos alturas, se eleva sobre una amplia base de mampostería y cuenta con alrededor de diez mil nichos para palomas. Articulado en dos anillos concéntricos, se subdivide mediante muros radiales que contienen los habitáculos de las aves. En su parte superior sobresale un pequeño cuerpo que nace del anillo interior, rematado con una bóveda de media naranja. Esta bóveda sustituyó a una cubierta plana destruida en los años 40 del siglo XX por un rayo. El acceso se encuentra elevado para proteger el interior de la entrada de depredadores. La capilla del poblado se dedica a San Diego y está rodeada por una cerca de planta ovalada. Está divida en tres salas: un acceso, la capilla propiamente dicha cubierta con bóveda de medio cañón con lunetos, y la sacristía. Es el único edificio del complejo cubierto con teja cerámica plana. El grupo de viviendas está dividido en cuatro bloques pareados de dos plantas cada uno. Se sitúan en un arco que se desarrolla hacia el suroeste, con los accesos orientados hacia la capilla y un patio trasero en la parte posterior. Completan el conjunto un molino destinado a la extracción de agua, la vivienda principal, la bodega y el almacén. El más interesante es la bodega que se compone de una nave con grandes tinajas de almacenamiento y dos corredores subterráneos a lo largo de los que se disponen hornacinas con más tinajas«.

Por otro lado, en verano de 2008 se anunció la rehabilitación del poblado y la creación allí de un parque temático dedicado a la astronomía, posteriormente el proyecto quedó paralizado. El 17 de febrero de 2016 se derrumbó la espadaña con reloj y campanario de la fachada principal de la casona de labor.

• Servicios: No tenemos servicios en toda la ruta.

Descripción de la ruta:
El entorno de la capital de la provincia, extenso de por sí, nos ofrece muchas posibilidades de realizar diversas rutas bien por los cerros que la circunda como el Pico del Águila o la Peña Hueva, la zona de El Sotillo, el entorno del río Henares o incluso caminar por la propia ciudad buscado sus parques y jardines.

Nuestra ruta tiene tres hitos, el cerro Palomar o San Cristóbal a 910 metros y que domina la ciudad; el poblado abandonado de Villaflores y el Mirador de San Verde también con vistas a todo el entorno.

Nos proponemos recomendar una sencilla ruta que podemos hacer incluso con niños, aunque puede parecer larga no tiene grandes desniveles e incluso la podemos acortar dejando un vehículo en un punto intermedio de la ruta.

Hemos tomado como inicio la céntrica Plaza de Santo Domingo de la capital alcarreña, situada junto a la iglesia de San Ginés. Desde aquí arrancamos subiendo por la calle de la Virgen de la Amparo, posteriormente la calle Toledo hasta llegar a “Cuatro Caminos”, atravesando el A2 por el paso de peatones allí existente. Seguiremos nuestro paseo por la calle Donantes de Sangre dejando a un lado el Colegio Diocesano hasta llegar el Hospital General y Universitario de Guadalajara que le dejamos a la derecha. Seguiremos un centenar de metros más y cruzaremos la carretera para ir al otro lado y poco después llegar a un carril que sale a la derecha justo detrás de la gasolinera de BP y junto a una nave que tiene pintado un gran letrero que pone “Flores Susan”.

 

Este será el camino que nos suba a la meseta. Al principio es un buen carril con buen piso. Pero cuando se llegamos a un pequeño barranco a la izquierda y en la falda del cerro Palomar o San Cristóbal, el camino empieza a ascender. En algunos tramos está un poco empinado, pero se sube sin dificultad. Poco a poco vamos ganando altura hasta que llegamos casi a la parte superior de la meseta dejando a la izquierda la urbanización de “El Clavín”. Estaremos atentos a desviarnos del camino para acercarnos al monte Palomar o San Cristóbal; lo haremos a la izquierda y bordeando todo el labrantío llegamos al borde del cerro donde ya tenemos las extraordinarias vistas de todo el entorno en un día despejado. Divisamos por un lado el pueblo de los Santos de Humosa, Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, Madrid, Meco, Cabanillas del Campo, Alovera, Azuqueca, Villanueva de la Torre, Marchamalo y un sin fin de pueblos más. Al fondo se contempla toda la sierra, con la de Guadarrama y la Maliciosa, la Bola del Mundo o Guarramillas, Cuerda Larga, detrás Peñalara; también los Montes Carpetanos, Somosierra y una parte de la sierra de Ayllón, con el Ocejón en primer término.

Tras deleitarnos con las vistas, volvemos sobre nuestros pasos al carril que llevábamos y seguimos por él. Ya caminamos por el llano con campos cerealistas a derecha e izquierda y las vistas de “El Clavín”.

Poco después dejamos a la derecha las ruinas de una nave ganadera y casi sin darnos cuenta llegamos al encinar y a un cruce de donde parten cuatro caminos: De frente el camino va a la urbanización de Valdeluz y nos lleva al Bosque de Valdenzar (donde tenemos una ruta senderista). A la derecha el camino va a Chiloeches y sigue también la Cañada Real Galiana. Aquí giramos a la izquierda para seguir nosotros también por la Galina. Vemos que hay diferentes caminos paralelos, todos van al mismo sitio.

A unos 1.200 metros cruzamos la N-320 por un puente y continuamos hasta llegar a la vieja carretera. Cruzar con precaución, pues, aunque no hay tráfico ya, aún circulan coches.

Continuamos nuestro camino y vemos en algunos juegos infantiles, barbacoas e incluso mesas y asientos de merendero. Es una pena que no esté cuidado pues el lugar bien merece pasar una tarde de verano.

Damos vista a la derecha de todo el complejo de Villaflores, recomendamos entretenernos un rato y explorarlo. La casa principal, los almacenes, la cuatro casas donde vivían los jornaleros, el cilíndrico palomar o incluso la iglesia.

Seguimos nuestro camino por la Galiana en un agradable paseo, es posible que por todo este tramo nos crucemos con gente que también están dando un paso por el entorno.

En algo más de dos kilómetros desde el poblado, llegamos a un cruce; el camino que sale a la derecha cruza la línea del AVE y llega hasta Lupiana, pero esa será otra ruta. Nuestro camino gira aquí a la izquierda y en apenas 100 metros hay un nuevo cruce. El de la derecha continúa la Cañada Galiana Real y nosotros seguimos de frente. En apenas 100 metros más a delante llegamos a un nuevo cruce. El camino que sigue de frente baja hasta Iriépal, podemos seguirlo si queremos, pero esa es ya otra ruta que trataremos próximamente. Giramos a la derecha para continuar nuestro camino, es el que nos llevará de vuelta a Guadalajara.

Dejamos a la izquierda el vértice geodésico del cerro Cabaña a 964 metros de altura y llegamos al borde de la meseta. Antes de descender nos desviamos un poco a la derecha siguiendo el borde del labrantío para llegar al mirador de Santo Verde, el tercer hito de nuestra ruta. Aquí seguimos teniendo las impresionantes vistas que ya habíamos visto anteriormente en el Palomar o Cerro San Cristóbal. El lugar está acondicionado y tiene unos asientos donde sentarnos y deleitarnos con el paisaje. Hay que recordar que el entorno está hecho por una persona anónima que lo cuida y lo mima por lo que pedimos que se respete.

Decidimos regresar a Guadalajara y veremos nada más partir desde el mirador una sendita que nos baja a una fuente, suele llevar agua, y esta misma senda nos saca ya al carril principal por el que descendemos en dirección a Guadalajara.

A los 600 metros llegamos a un cruce, podemos seguir por cualquiera de los dos caminos ya que se encuentran más adelante. Continuamos en descenso. Pasamos por delante de la Casa de Valdesecas y poco después en un cruce en forma de Y cogemos el de la izquierda que en 600 metros nos saca a un carril asfaltado junto a dos naves agrícolas. Este carril asfaltado es la vía de comunicación con el hospital general con bastante circulación y sin arcén, por lo tanto, tendremos cuidado al caminar. Vamos a seguir unos metros por él hasta el cruce donde nos sale un carril a la derecha, seguiremos hasta el túnel que atraviesa la A2 y que nos saca al final de la calle Francisco Aritmendi. Para concluir nuestra ruta proponemos seguir por esta calle en descenso, pasar junto a la ermita de San Roque, seguir por el paseo del mismo nombre hasta el Parque de la Concordia y desde ahí a la Plaza de Santo Domingo donde damos por terminada esta ruta.

Descarga de los traks y waipoints para GPS
RCGU-77: Guadalajara, por el Cerro Palomar, Villaflores y el mirador de Santo Verde
Guadalajara (Guadalajara)
Trak en formato: trk, kmz
Waipoints: formato: wpt , gpx y kmz
(Descarga del fichero comprimido formato .rar)
También disponible en Wikiloc

 

 

 

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