Suena un villancico en el Ocejón

Cumbre del Ocejón

Cumbre del Ocejón

Vemos como pasan los días y los meses para cumplir siempre una tradición, ya sea religiosa, cultural, deportiva o de cualquier índole, pero al final llega el dia y las tradiciones se cumplen como ha de ser.

Esto es lo que nos pasa a los que amamos una montaña mítica situada en la Sierra Norte de Guadalajara: el Pico Ocejón. Esperamos 365 días para cumplir con una de las más bonitas tradiciones que celebramos en los prolegómenos de la Navidad.

Cada año, el domingo anterior a Nochebuena cientos de montañeros nos damos cita en la cumbre del Ocejón a 2.048 metros de altura; unos años con nieve casi hasta las rodillas, otros con viento, otros con lluvia, otros extremadamente fríos y otros con un día claro de sol y a nuestros pies un mar de nueves, como nos ha ocurrido este año.

 

Nuestra tradición es muy sencilla, consiste en subir este señalado domingo previo a la Navidad a esta atrayente montaña y allí durante la misa de apenas media hora o de menos, como la hemos visto nosotros, cantar un villancico en las alturas, para que nuestras voces se esparzan por toda la geografía provincial, que seguro que se nos oye.

La edición del 2020 iba a ser una edición especial, En este año, el Club Alcarreño de Montaña celebra su cincuenta aniversario y lo iba a celebrar con muchos actos que se han quedado escritos en una hoja en blanco; la pandemia, la maldita pandemia, nos ha obligado a retrasarlo “sine die” y tal dia como este domingo teníamos previsto celebrar casi por todo lo alto las 50 ascensión navideñas al Ocejón.

La misa celebrada hoy en el Ocejón

La misa celebrada hoy en el Ocejón

Una tradición que nació junto con el nacimiento del Club Alcarreño de Montaña y que, me atrevería a decir, casi todos los años se ha llegado a la cumbre y se ha podido decir la misa y cantar los alegres villancicos mientras y saborear un rico trago de sidra. Algún año, son los pocos, las inclemencias del tiempo han impedido que arriba se celebrara el acto, pero luego en Valverde de los Arroyos yo en Majaelrayo lo hemos celebrado.

Al principio de esta tracción, el club contó con un grupo de belenistas de Guadalajara con la cesión de algún belén. Luego, cada año alguien hacia su propio belén y lo subía hasta la cumbre. Y algún año algún esforzado montañero lo hizo de alabastro que hubo que subir a las espaldas; alguien me contó un día que alguna de las figuras que conformaban este belén están esparcidas por sus laderas.

Navidad en el Ocejón, finales de los años 70 del pasado siglo. (foto Santi Bernal Cacho)

Navidad en el Ocejón, finales de los años 70 del pasado siglo. (foto Santi Bernal Cacho)

Hoy en la cima me he acordado de muchos amigos que comenzamos en esto y que hoy no están: Como Jesús Garcia Perdices, primer presidente o Amador Rodriguez Ayuso, Jesús Blanco o Juan Manuel Abánades, ya fallecidos. Me he acordado de Emilio Herranz Cerceado quien también asumió la presidencia; de Santiago Bernal Gutiérrez que llevó las riendas del club durante muchos años, de Josefina Martinez, la Brígida del Tenorio Mendocino, y tantos y tantos amigos que seguro que recordaran en este dia su subida al Ocejón.

Este año había menos gente que en años anteriores: la pandemia, el miedo, la ausencia de convocatoria por parte del Club Alcarreño de Montaña o incluso el confinamiento de ciudades como Madrid, han contribuido a que fuéramos menos los que estábamos en la cumbre. Hoy el cielo estaba esplendido, con un sol brillante y con un poco de frío y unas espectaculares vistas de la Sierra de Madrid con Cuerda Larga, Peñalara y el Nevero. Nuestras montañas guadalajareñas con el Tres Provincia, el Pico del Lobo y la Buitrera y abajo en los valles un mar de nubes que cubría buena parte de la provincia. Y las últimas nevadas nos han dejado un manto blanco en el último tramo antes de hacer cumbre, que por cierto en la bajada nos obligaba a extremar las precauciones.

Paisaje desde la cumbre del Ocejón

Paisaje desde la cumbre del Ocejón

Tras la misa y los villancicos nos despedimos del Ocejón hasta el año que viene que esperemos sea sin pandemia y camino abajo regresamos a Valverde de los Arroyos, deteniéndonos en algunos lugares para sacar esa bonita foto de recuerdo.

 

La tradición se ha cumplido, el belén ha llegado a la cumbre y los villancicos han sonado dese lo más alto del Ocejón.

Hasta el 21 de diciembre de 2021 y hasta entonces en cualquier día del año volveremos a subir al Ocejón, pero o es lo mismo.

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