Descubriendo Guadalajara de mirador en mirador (II)

Segunda entrega de nuestra serie dedicada a los numerosos miradores que nos podemos encontrar repartidos por toda la geografía provincial; lugares desde los que podemos conocer la provincia de Guadalajara. Al igual que en la entrega anterior, algunos ya están catalogados como miradores y aparecen en los mapas, pero otros no los están y por lo tanto la inclusión en esta lista se debe al interés paisajístico que despierta.

Recorremos en esta entrega tierras de la Alcarria, del Señorío, de la Sierra o del Alto Tajo, en definitiva vamos poco a poco descubriendo esos parajes, esos rincones o esos paisajes que definen una provincia tan variada y tan rica como es Guadalajara, una provincia para descubrir y para conocer.

11.- Trijueque, Balcón de la Alcarria
Cuando un conductor cualquiera circula la A2 en dirección a Barcelona y llega a la altura de la localidad de Trijueque (Km. 78) se encuentra con un cartel que le indica “Mirador de la Alcarria”. Muchos, la mayoría, continúan su camino sin hacer el más mínimo caso a la recomendación y estoy seguro de que se pierden una buena oportunidad de contemplar uno de los paisajes más bonitos de la provincia.

Este mirador es un balcón natural situado en la parte posterior del pueblo, y al borde de la meseta que se despeña hacia los valles del Henares y del Badiel y una buena parte de la Alcarria y la Sierra.
Desde este incomparable balcón podemos divisar todas las montañas que conforman la Sierra de Guadarrama, la Sierra Norte de Madrid, la de Ayllón y la Sierra Norte de Guadalajara con picos emblemáticos como el Ocejón, el Pico del Lobo o el Tres Provincias, por poner un ejemplo; localidades como Hita, Cogolludo, Alarilla, Humanes; o la Muela, desde donde se tiran los “hombres pájaro”, el Colmillo o el cerro de Hita.

Para saber algo mas sobre este balcón, recomendamos al lector que se lea el capítulo uno “Contemplar un atardecer desde el mirador de la Alcarria”, del libro 101 cosas que hacer en Guadalajara.

12.- El Alto Tajo desde el castillo de Alpetea
El Alto Tajo siempre nos sorprende, con vistas, paisajes, lugares, cascadas, fuentes o paraje. En todo el parque natural tenemos varios miradores que los vamos a recomendar en entregas sucesivas.

Uno de ellos, y que no está catalogado como mirador, es el “Castillo de Alpetea”, que el lector no se llame a engaño, no hay castillo como tal, simplemente al paraje se llama así.

Se trata de un alto farallón, presidiendo el Puente de San Pedro, donde el Tajo recibe las aguas del Gallo y con las mejores vistas de este espacio protegido.

No es difícil llegar hasta el Castillo de Alpetea, en nuestra web tenemos descrita y recomendada la ruta RCGU-31: Castillo de Alpetea, el Alto Tajo con toda la información de cómo llegar al roquedal.

Las vistas y el paisaje bien merecen esta excursión.

13.- Sacedón, cuatro miradores para disfrutar de Entrepeñas
Es raro y no habitual encontrarnos en una localidad cuatro miradores para disfrutar del entorno paisajístico. Sacedón nos da la oportunidad de conocer su entorno en cuatro balcones naturales diferentes, con vistas y sensaciones bien distintas.

A) Mirador de la ermita del Socorro.- La ermita del Socorro se encuentra a unos 7-8 kms de la localidad ribererña de Sacedón. Es un lugar muy venerado por los lugareños al que acuden en cualquier época del año, pero especialmente el tercer domingo de septiembre que es cuando se celebra la romería y a la que asisten casi todos los vecinos, muchos de ellos llegado ese día para la ocasión.

La ermita esta situada en un impresionante paraje rodeada de un bosque de pinos dando vista al embalse de Bolarque y al castillo de Anguix, hoy de propiedad privada y al que es muy difícil acceder.

Para llegar hasta la ermita, seguiremos por una pista que parte desde el km 222 de la vieja N-320 y muy cerca del mirador de San Julián. La pista comienza a ascender rápidamente para coger altura y pasar junto al mirador del Sagrado Corazón (que lo tratamos unas líneas más abajo), sin dejarla y siguiendo las indicaciones que nos encontramos en todos los cruces, llegamos a la ermita de la Virgen del Socorro.

B) Mirador de San Julián y Mirador de la Presa de Entrepeñas.- Cuando salimos de Sacedón, normalmente lo hacemos por la vieja carretera y a menos de un kilómetro del pueblo, en una pronunciada curva, se encuentra el mirador de San Julián con vista al pantano de Entrepeñas (si hay agua) y al pueblo de Sacedón.

Siguiendo unos metros la carretera, nos encontramos con el Mirador de la Presa de Entrepeñas, donde divisamos el muro de contención de la presa y unas bellas vistas de esta parte del lago.

C) Mirador del Castillo.- Se encuentra junto al muro de contención de la presa, pero agua abajo de esta y sobre el acantilado. La vista es espectacular, son casi cien metros de altura. Vemos el muro de la presa; abajo el río y en frente las paredes donde muchos escaladores lo utilizan como rocódromo

D) Mirador del Sagrado Corazón.- Ya hemos comentado que el camino que lleva a la ermita de la Virgen del Socorro y casi al llegar a lo alto de monte, pasa cerca del monumento y mirador del Sagrado Corazón. Situado sobre el cerro de la Coronilla, se construyó con la ayuda de la Confederación Hidrográfica del Tajo este monumento de 23 metros de altura más 5,5 metros que mide la imagen. Se inauguró el 26 de octubre de 1956. Las vistas son espectaculares, pues nos encontramos a 942 metros de altura.

14.- Molina de Aragón, la ciudad al completo
Molina de Aragón es la capital del Señorío, con sus parameras, su geoparque, su Alto Tajo, sus casonas, ermitas y pairones; es realmente una comarca por descubrir.

La propia ciudad de Molina se nos ofrece una bella panorámica desde un mirador habilitado y situado a algo más de un kilómetro de la ciudad, en la carretera que va al Alto Tajo. Hay un buen sitio para aparcar y desde este balcón natural contemplamos toda la ciudad con la Torre de Aragón majestuosa y solitaria; las torres del castillo molinés, todo señorial; y varias de sus iglesias. En el mirador hay un panel informativo que nos ayudará a situarnos sobre la ciudad.


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15.- Aldeanueva de Guadalajara y el Matayeguas
Las alcarrias están surcadas por cinco valles, nada profundos, que son recorridos por otros tantos ríos y arroyos, a saber: el Matayeguas, el Ungría, el Tajuña, el Prá y el San Andrés. Son ríos cortos, a excepción del Tajuña, y recorren pequeños y bucólicos valles donde se asientan algunos pueblos.

Uno de estos valles es el Matayeguas. Aldenueva de Guadalajara es uno de los pueblecitos situado a su orilla; al borde mismo de la meseta, en cualquier rincón del pueblo, tendremos bonitas vistas de este valle. Como todos los valles conviene ir a verlos en primavera o en otoño para deleitarnos con los colores de la vegetación que lo conforma.

16.- Auñón, Entrepeñas desde la ermita del Madroñal

La ermita del Madroñal se encuentra situada en la ladera de un frondoso pinar que desciende hasta las orillas del Tajo remansado en Entrepeñas y algo alejada de Auñón. La ermita es grande y tiene un perfecto mirador que ofrece al viajero una impresionante vista del embalse.

Es fácil ir desde Auñón, solamente hay que encontrar la carreterilla asfaltada que va serpenteante por un denso pinar y que en unos 10 o 12 kilómetros nos lleva a la ermita. En mayo se celebra romería hasta el lugar, y es un buen momento para hacer una escapada.

17.- El mirador de Peñacorva o del Tajo
Otro de los espectaculares miradores del Alto Tajo, hay muchos, y situado sobre el Puente de San Pedro y frente al Castillo de Alpetea que son los protegen el lugar como si de dos gigantes se tratara.

El mirador se encuentra sobre el acantilado y justo encima del Tajo, al que vemos transitar por el largo valle.

A nuestra altura, o incluso un poco más abajo que nosotros, es fácil ver volar buitres leonados, águilas imperiales, halcones y numerosas aves que las podemos identificar gracias a un panel informativo. Las vistas bien merecen la subida y la excursión.

Es fácil llegar al mirador; desde Zaorejas seguiremos por la CM-2015 que se dirige al Puente de San Pedro y al llegar al kilómetro 61 seguiremos por una pista que nos sale a mano derecha y que rápidamente comienza a ascender y termina en un amplio aparcamiento situado junto al mirador.

18.- Pelegrina, recordando a Félix Rodríguez de la Fuente
La figura del naturalista Félix Rodriguez de la Fuente está perennemente asociada a muchos parajes de la Sierra Norte de Guadalajara, pero especialmente al Barranco del Río Dulce, donde filmó muchas de sus películas de naturaleza de la serie “El hombre y la tierra”. En el fondo del valle aun se conserva la caseta que les sirvió para guardar el material durante las largas jornadas de rodaje.

Este parque natural, de 8347,95 has está adscrito al Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, y es un extraordinario barranco labrado por las aguas del río Dulce.
Destaca, por ejemplo, la cascada del Gollorío, con una caída de más de 100 metros, y que impresiona cuando por ella se despeña el agua.

Este parque está salpicado de encinas y quejigo, con chopos o álamos, sauces y fresnos en las orillas del río.

Sus cielos están surcados por numerosas aves como buitres leonados, águilas reales, halcones peregrinos y chovas pequirrojas. En las riberas hay garzas y ánades reales, martín pescador y la lavandera cascadeña.

Este valle, que es muy visitado especialmente en primavera y otoño, puede ser recorrido por varias rutas senderista y que lo recorren de arriba a abajo.

El mirador dedicado al insigne naturalista se encuentra situado en la carretera GU-118, a 6,5 km. de Torremocha del Campo -dirección Sigüenza-, o a 9,3 de Sigüenza -dirección Pelegrina-. Hay aparcamiento y diversos paneles explicativos.

19.- El Barranco de la Hoz
El Alto Tajo vuelve a sorprendernos y uno de los lugares sin dida más visitados es el Barranco de la Hoz, situado a escasos kilómetros de la ciudad de Molina de Aragón.

Por el fondo del barranco transita una carreterilla estrecha que llega hasta el pueblo de Torete y a medio camino se encuentra el santuario de la Virgen de la Hoz, patrona del Señorío, con ermita y hospedería, normalmente abierta los fines de semana.

Los farallones son impresionantes, como el Huso, que se muestra altivo hacia el cielo, de piedra arenisca roja como todos los escarpes del entorno.

Llegados a los aledaños de la ermita donde hay aparcamiento, deberemos de poner pie a tierra para ascender a la parte superior del cantil por una estrecha senda con escaleras que poco a poco nos va dirigiendo a diversos miradores. El más especial y desde el que dominamos todo el barranco es el superior al que llegaremos en una media hora de caminata. Divisar el paraje desde este lugar bien merece la pena la sufrida subida.

20.- Castillo de Atienza “Una peña muy fort
No debemos dejar de visitar y conocer la medieval villa de Atienza, cuna de arrieros que hace más de 850 años, en 1162, cuando Alfonso VIII siendo aún un niño, la villa estaba asediada por las tropas de su tío Fernando II, rey de Castilla y que fue salvado por estos valientes hombres y puesto a salvo en la ciudad de Ávila. Este hecho se rememora todos los años el domingo de Pentecostés. La fiesta tiene el nombre de “La Caballada de Atienza”, declara de interés turístico nacional.

El Cid en el camino a su destierro ya paso por aquí y como no quiso tener problemas, rodeo la villa dejándola a un lado.

El castillo atención se encuentra situado sobre un roquedal, del que parece la proa de un barco varado en tierras castellanas; solo conserva la torre del homenaje y que fue restaurada hace años. Desde arriba nos sorprenderán las vistas de estas tierras altas castellanas y abajo el meollo del pueblo con sus calles, sus plazas, sus iglesias y sus casas.

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